Hay días en que hace un calor insoportable, a pesar de la protección que ofrece nuestra atmósfera. El calor del Sol puede llegar a ser un problema para los observatorios espaciales, como el futuro Telescopio Espacial James Webb (JWST).
Cuando el JWST se encuentre en órbita estará expuesto a la intensa radiación del Sol, condiciones que distan de ser ideales si se tiene en cuenta que la mayor parte de sus instrumentos necesitan trabajar a una temperatura muy baja, compatible con las observaciones en la banda del infrarrojo. Para solucionar este problema, el observatorio estará equipado con un gran parasol.
