la bocanada de humo en la imagen es en realidad una gran masa de gas arremolinándose sobre el polo sur de Venus, vista por el Espectrómetro Térmico en el Visible y en el Infrarrojo (VIRTIS) de la sonda Venus Express de la ESA.
La atmósfera de Venus es muy turbulenta y se mueve a gran velocidad – aunque el viento en superficie sea moderado, a unos 70 kilómetros de altitud, sobre la cubierta nubosa, alcanza velocidades de unos 400 km/h. A esta cota la atmósfera de Venus gira unas 60 veces más rápido que el propio planeta. Esta cifra es impresionante, ya que los vientos más rápidos de la Tierra sólo alcanzan un 30% de la velocidad de rotación de nuestro planeta. Los fuertes vientos venusianos pueden dar la vuelta completa al planeta en apenas cuatro días terrestres.

